IA en la consulta psicológica: qué puede hacer, qué no y qué preguntar antes
Hace un par de años la pregunta era si la inteligencia artificial llegaría a la consulta. Hoy la pregunta es otra: cómo usarla bien. Casi todos los softwares para psicólogos ya ofrecen notas automáticas, transcripción de sesiones o resúmenes del historial, y la promesa es tentadora: menos papeleo y más tiempo para los pacientes.
Cuántos psicólogos ya la usan
La encuesta anual de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) a 1.742 psicólogos mostró un salto en un solo año. En 2025, el 56% había usado IA en su trabajo al menos una vez, y el 29% la usaba al menos una vez al mes, contra apenas el 11% del año anterior (APA, 2026). Los usos más comunes:
- 52% para escribir, por ejemplo correos.
- 33% para generar contenido.
- 32% para resumir.
- 22% para tomar notas o dictar.
La confianza no creció al mismo ritmo. El 67% dijo estar preocupado por posibles filtraciones de datos, y al menos el 60% por sesgos, respuestas inexactas y falta de pruebas rigurosas de estas herramientas. Son datos de Estados Unidos, pero las herramientas y los riesgos son los mismos aquí.
Dónde ayuda de verdad
- Escritura administrativa. Correos de agenda, recordatorios, borradores de documentos que después revisas. Es el uso más común y el de menor riesgo, siempre que no lleve datos de pacientes.
- Material para pacientes. Un primer borrador de una ficha psicoeducativa sobre higiene del sueño o respiración, que luego ajustas a tu enfoque y a cada persona.
- Resumir lectura profesional. Ordenar las ideas de un artículo o comparar enfoques, con el cuidado de ir siempre a la fuente original antes de citar.
- Borradores de notas clínicas. Es el uso que más tiempo ahorra y el que más cuidado exige. Ver más abajo.
Dónde no debería decidir
La guía ética de la APA para el uso de IA en la práctica clínica lo dice sin rodeos: la IA debe complementar, no reemplazar la toma de decisiones humana. El psicólogo sigue siendo responsable de las decisiones finales y no debe confiar a ciegas en lo que la IA recomiende (APA, 2025).
En la práctica, eso deja fuera de su alcance tres decisiones: el diagnóstico, la evaluación del riesgo y los cambios en el tratamiento. Una herramienta puede ordenar la información que usas para decidir, pero la decisión y la firma son tuyas.
El riesgo que menos se conoce: la IA inventa
Un estudio evaluó en 2023 una de las herramientas de transcripción más usadas del mundo con más de 13.000 fragmentos de audio en inglés. Cerca del 1% de las transcripciones incluía frases completas que no existían en el audio, y el 38% de esas invenciones contenía algo dañino, como violencia, asociaciones falsas o una autoridad inventada (Koenecke y otros, 2024).
Un detalle es especialmente relevante para la terapia: las invenciones aparecían más en personas que hablaban con pausas largas. Y en una sesión hay silencios, llanto y frases que quedan a medias. Los modelos han mejorado desde entonces, pero el principio sigue vigente: una nota escrita por IA es un borrador, no un registro.
Qué preguntar antes de usar una herramienta
La guía de la APA pide asegurarse de que cualquier herramienta pueda usarse cumpliendo las normas de privacidad que correspondan. En la práctica, estas preguntas le hacen a cualquier proveedor, y si no las sabe responder, eso ya es una respuesta:
- ¿Dónde se guardan los datos y por cuánto tiempo? En qué país, en qué empresa, y si se borran cuando dejas de usar el servicio.
- ¿El audio de la sesión se guarda o se descarta después de transcribirlo?
- ¿Usan lo que escribo para entrenar su IA? La respuesta debería ser no, y estar por escrito.
- ¿Firman un acuerdo de tratamiento de datos? Es el documento que dice qué pueden y qué no pueden hacer con la información de tus pacientes.
- ¿Quién más puede ver la información? Personal de soporte, subcontratistas, otras empresas.
Un caso aparte: pegar notas de un paciente en un chatbot de uso general, de esos que se usan con una cuenta personal. Aunque sea cómodo, es entregar datos de salud a una empresa con la que no tienes ningún acuerdo. Si lo haces para ordenar ideas, quita antes todo lo que identifique a la persona.
En Chile, además, las herramientas que tratan datos de tus pacientes entran en las obligaciones de la nueva ley de datos personales. Lo explicamos en qué cambia con la Ley 21.719.
El paciente tiene que saberlo
La APA considera que el uso de IA en la atención debe informarse a los pacientes, y que el psicólogo tiene la obligación ética de obtener su consentimiento explicando con claridad para qué se usa la herramienta, cómo funciona y qué beneficios y riesgos tiene (APA, 2025).
- Si vas a grabar o transcribir una sesión, pregúntalo antes y en cada caso. No basta con una línea perdida en un documento firmado el primer día.
- Ofrece una alternativa real. El paciente tiene que poder decir que no sin que cambie la calidad de su atención.
- Explica qué pasa con la grabación: quién la escucha, dónde queda y cuándo se borra.
- Vuelve a preguntar si algo cambia, por ejemplo cuando cambias de herramienta o cuando el paciente va a hablar de algo especialmente delicado.
Una regla para no perderse
Usa la IA para lo que te quita tiempo sin aportar criterio: redactar, ordenar, resumir. Guarda para ti lo que exige criterio: escuchar, interpretar, decidir y firmar. Y cuando una herramienta toque datos de pacientes, que sea con el consentimiento de ellos y con un acuerdo por escrito con quien la provee. Sobre cómo escribir buenas notas, con o sin IA, hay una guía en notas de evolución SOAP y DAP.
Fuentes
- American Psychological Association (2026). AI in the therapist's office: Uptake increases, caution persists. Monitor on Psychology, marzo 2026. Resultados de la 2025 Practitioner Pulse Survey. Ver el artículo
- American Psychological Association (2025). Ethical guidance for AI in the professional practice of health service psychology. Ver la guía
- Koenecke, A., Choi, A. S. G., Mei, K. X., Schellmann, H. y Sloane, M. (2024). Careless Whisper: Speech-to-text hallucination harms. ACM Conference on Fairness, Accountability, and Transparency (FAccT). Ver el estudio
Preguntas frecuentes
¿Cuántos psicólogos usan inteligencia artificial?
Según la encuesta de 2025 de la APA a 1.742 psicólogos de Estados Unidos, el 56% había usado IA en su trabajo al menos una vez y el 29% la usaba al menos una vez al mes, contra el 11% del año anterior. El uso más común es escribir, por ejemplo correos.
¿Puede un psicólogo usar IA para escribir notas clínicas?
Puede usarla para preparar un borrador, pero la nota sigue siendo su responsabilidad. Debe revisarla completa antes de firmarla, porque las herramientas de transcripción pueden inventar frases, y debe informar al paciente y obtener su consentimiento, sobre todo si la sesión se graba.
¿Es seguro pegar notas de un paciente en ChatGPT?
No es recomendable con una cuenta personal de un chatbot de uso general, porque se entregan datos de salud a una empresa sin un acuerdo de tratamiento de datos. Si se usa para ordenar ideas, hay que quitar antes todo lo que permita identificar al paciente.
Este artículo es información general para profesionales de salud mental. No reemplaza tu criterio clínico, la supervisión ni una asesoría especializada. Si quien lee está en crisis, en Chile puede llamar gratis a *4141 (Salud Responde) o al 1515 (Línea Libre), y si su vida corre peligro, al 131.
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