Qué mirar en la privacidad de una app de salud mental
Cuando instalas una app de linterna, lo peor que puede pasar con tus datos es que alguien sepa que encendiste la linterna. Cuando instalas una de salud mental, lo que le entregas es lo que piensas cuando estás mal, con quién peleaste y qué te da miedo. No hay muchas categorías de información más sensibles que esa.
Por eso vale la pena dedicarle diez minutos antes de empezar a escribir, y no después de tres meses de entradas. Estas son las preguntas que separan una app cuidadosa de una que no lo es, y dónde se comprueba cada una.
1. ¿Qué recoge, exactamente?
No es lo mismo guardar "hoy te sentiste bien" que guardar el texto completo de lo que escribiste, tu ubicación y tu lista de contactos. Busca en la política de privacidad la parte que enumera los datos. Si en vez de una lista concreta encuentras frases como "cierta información sobre tu uso", eso ya es una respuesta.
2. ¿Con quién los comparte?
Esta es la pregunta central. Ojo con la diferencia entre dos cosas que suenan parecido y no lo son:
- Proveedores que hacen funcionar la app. El servidor donde se guardan los datos, el servicio que manda los correos. Es normal e inevitable. Lo que corresponde es que estén nombrados y que solo puedan usar los datos para prestar ese servicio.
- Terceros con intereses propios. Redes de publicidad, corredores de datos, herramientas de medición que arman un perfil tuyo. Aquí es donde una app de salud mental no debería tener nada que compartir, y donde varias lo han hecho.
3. ¿Se usa lo que escribes para entrenar una IA?
Muchas apps hoy usan inteligencia artificial para resumir o analizar lo que anotas. Eso implica que el texto sale hacia el proveedor de ese servicio, y es razonable siempre que se cumplan tres cosas: que te lo digan, que ese proveedor no entrene sus modelos con lo tuyo, y que lo borre en un plazo definido. Una app seria lo tiene escrito con esas palabras. Si hay IA y la política no menciona nada de esto, alguien prefirió no contarlo.
4. ¿Puedes borrar todo, de verdad?
La prueba práctica: intenta encontrar cómo se borra la cuenta antes de crearla. Si está a la vista, buena señal. Si hay que escribir un correo y esperar a que alguien conteste, mala. Google Play, de hecho, exige que exista una página pública donde pedirlo, así que si no la encuentras es un dato en sí mismo.
La otra mitad de la pregunta es qué significa "borrar": si desaparece todo o si queda algo guardado, y por cuánto tiempo.
5. ¿Quién está detrás?
Debería poder saberse en un minuto: qué empresa es, de qué país, y una dirección de contacto que responda. Una app de salud mental sin nombre identificable detrás es un riesgo innecesario, porque si algo sale mal no hay a quién reclamarle.
6. ¿Qué dice la ficha de la tienda?
Es el atajo más rápido y casi nadie lo usa. Google Play tiene una sección "Seguridad de los datos" y la App Store una llamada "Privacidad de la app", las dos en la misma ficha donde está el botón de instalar. Ahí el desarrollador declara qué recoge y si lo comparte, en un formato comparable entre apps.
Lo interesante es que esa declaración es responsabilidad de quien publica la app, así que contrastarla con su política de privacidad es gratis. Si las dos no dicen lo mismo, ya aprendiste algo.
7. ¿Qué permisos pide?
Un diario emocional no necesita tus contactos ni tu ubicación permanente. El micrófono sí, si graba notas de voz. La regla es simple: cada permiso debería explicarse solo mirando lo que la app hace. Uno que no calza con ninguna función es la señal más barata de encontrar.
8. ¿Qué derechos tienes?
En Chile la ley de protección de datos personales te reconoce, entre otros, poder saber qué tienen sobre ti, corregirlo y pedir que lo eliminen. Una app que se lo toma en serio explica cómo ejercer eso y a quién escribirle, sin tecnicismos. Que exista un correo de contacto para estos temas, y que conteste, es más informativo que diez párrafos legales.
Señales de alarma, en corto
- No hay política de privacidad, o está solo en inglés en una app que se vende en español.
- No se identifica ninguna empresa ni hay forma de contactar a nadie.
- Aparece publicidad personalizada dentro de una app donde escribes cómo te sientes.
- Promete que "nadie verá tus datos" sin explicar cómo, mientras usa IA o servicios de terceros. Una promesa que no puede cumplirse es peor que una explicación incómoda.
- El botón de ayuda en una crisis está detrás de una suscripción.
- Dice que puede cambiar sus condiciones sin avisar.
Cómo lo hace Rumi
Ya que este artículo pide revisar, corresponde mostrar lo propio. En Rumi: cada entrada del diario la marcas como privada o compartida, entrada por entrada; vincularte con un psicólogo es opcional y solo ocurre si él te invita y tú aceptas, y puedes retirarle el acceso cuando quieras sin perder nada; la cuenta se borra desde una página pública, sin pedirle permiso a nadie; y el botón SOS con las líneas de crisis funciona sin cuenta y es gratis siempre.
Y lo que no vamos a decir, porque no sería cierto: Rumi usa inteligencia artificial para algunas funciones, así que ese texto pasa por un proveedor externo que no entrena sus modelos con él y lo elimina en un plazo acotado. Está escrito, con nombre y plazos, en la Política de privacidad. Detrás está RUMI TECNOLOGÍAS SpA, una empresa chilena, y el correo de contacto es hola@rumiteam.app.
No hace falta que nos creas: las ocho preguntas de arriba sirven para revisar Rumi igual que para revisar cualquier otra.
Preguntas frecuentes
¿Son seguras las apps de salud mental?
Varían muchísimo. Lo que conviene revisar es qué datos recogen, si los comparten con terceros con fines publicitarios, si puedes borrarlos y qué empresa está detrás. La ficha de la tienda y la política de privacidad responden casi todo eso.
¿Dónde veo qué datos recoge una app antes de instalarla?
En la ficha de la tienda: Google Play lo muestra en "Seguridad de los datos" y la App Store en "Privacidad de la app". Conviene contrastar eso con la política de privacidad del desarrollador.
¿Qué pasa con lo que escribo si la app usa inteligencia artificial?
Ese texto se envía a un proveedor externo para procesarlo. Lo esperable es que la app lo diga, que ese proveedor no entrene sus modelos con el contenido y que lo elimine en un plazo definido. Si hay IA y nada de esto aparece escrito, es una señal de alarma.
¿Puedo borrar mi diario emocional de una app?
Deberías poder, y conviene comprobar cómo antes de crear la cuenta. Google Play exige una página pública donde cualquiera pueda solicitar la eliminación de su cuenta y sus datos.
Rumi acompaña, pero no reemplaza la ayuda de un profesional de salud mental. Si estás pasando por una crisis, en Chile puedes llamar gratis a *4141 (Salud Responde) o al 1515 (Línea Libre). Si tu vida corre peligro, llama al 131.
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La respuesta honesta es "depende de para qué". Sirven para algunas cosas muy concretas y son inútiles para otras.
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